Quiénes Somos

Entregamos a cada alumno una educación personalizada, que se traduce no solamente en el desarrollo de sus habilidades cognitivas o intelectuales, sino que también en la formación de virtudes. La formación espiritual está encomendada a la Prelatura del Opus Dei.
Consejo de Dirección
Director del Colegio Tabancura
Santiago Baraona
Director del Colegio Tabancura
Secretario General del Colegio Tabancura
Ronald Bown
Secretario General del Colegio Tabancura
Subdirector para el III ciclo
Marco Antonio Orellana
Subdirector para el III ciclo
Subdirector para el II ciclo
Daniel Poblete
Subdirector para el II ciclo
Subdirector para el I ciclo
Paul Mella
Subdirector para el I ciclo
Subdirector de Formación y Desarrollo
Benjamín Prieto
Subdirector de Formación y Desarrollo
Consejo de Dirección
Director del Colegio Tabancura
Santiago Baraona

Director del Colegio Tabancura

Secretario General del Colegio Tabancura
Ronald Bown

Secretario General del Colegio Tabancura

Subdirector para el III ciclo
Marco Antonio Orellana

Subdirector para el III ciclo

Subdirector para el II ciclo
Daniel Poblete

Subdirector para el II ciclo

Subdirector para el I ciclo
Paul Mella

Subdirector para el I ciclo

Subdirector de Formación y Desarrollo
Benjamín Prieto

Subdirector de Formación y Desarrollo

Ingeniero Civil de Industrias, P. Universidad Católica de Chile

Profesor de Educación Media en Matemáticas y Física, Universidad Gabriela Mistral

Magister en Ciencias para la Familia, Universidad de Málaga

Ingeniero Civil de Industrias, P. Universidad Católica de Chile

Profesor de Educación Media en Religión (en curso), Universidad de los Andes

Magister en Asesoramiento Educativo Familiar, Centro Universitario Villanueva, Universidad Complutense de Madrid

Profesor de Historia, Geografía y Educación Cívica, P. Universidad Católica de Chile

Magister en Ciencia Política, Universidad de Chile

Licenciado en Letras, P. Universidad Católica de Chile

Magister en Gestión Educativa de Calidad, Universidad de los Andes

Profesor de Educación Diferencial en Deficiencia Mental y Trastornos del Lenguaje, Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación

Magister en Asesoramiento Educativo Familiar, Centro Universitario Villanueva, Universidad Complutense de Madrid

Magister en Educación y Familia, en la especialidad de Gestión y Liderazgo Educativo, Universidad de los Andes

Médico Cirujano, Universidad de los Andes

Magister en Intervención Educativa y Psicológica, Universidad de Navarra

Sellos Educativos
Coherencia Cristiana

Trabajo Bien Hecho

Espíritu de Servicio y Buena Convivencia

Cultura y Expresión Artística

Espíritu Deportivo

El alumno reconoce la fe católica como parte esencial de su identidad personal. Con libertad interior, profesa la fe de la Iglesia y procura ponerla en práctica en su día a día, consciente de que la vida cristiana es un continuo comenzar y recomenzar; participa en la vida de la Iglesia y se empeña con obras concretas en llevar el testimonio de Cristo a los diferentes ambientes en los que se desempeña. Los sellos de “Trabajo bien hecho” y de “Espíritu de servicio y de buena convivencia” son
fundamentales para configurar el sello de “Coherencia cristiana”.

En el Colegio Tabancura procuramos realizar el trabajo con la mayor dedicación y cuidado posibles, cuidando los detalles, para servir a los demás. Como alumnos de un colegio, esto significa que nos esforzamos por realizar un estudio profesional: con asistencia puntual y regular a clases; estudio permanente y sistemático de las materias que se imparten; y cumplimiento responsable y oportuno de tareas y pruebas. Para un tabancureño, el fin de estudiar es aprender y adquirir el mayor nivel cultural según las capacidades de cada cual, y por lo tanto, la nota y cualquier reconocimiento académico, es sólo un reflejo de esa dedicación y no un fin en sí mismo.

Conscientes de que la vida no se tiene para guardarla para uno mismo, sino para entregarla, y de que darse sinceramente a los demás es de tal eficacia, que Dios lo premia con una humildad llena de alegría, queremos que nuestros alumnos crezcan con un claro espíritu de servicio y buena convivencia, a través de un trato educado y afectuoso con sus padres, hermanos, profesores, administrativos, auxiliares y compañeros, y luego acudiendo en ayuda de las personas más vulnerables de nuestra sociedad.

La cultura y el arte siempre tienen que ver con la perfección humana, con el crecimiento del hombre en el hombre, por lo tanto, en la búsqueda de una Educación Integral el Colegio Tabancura comprende el valor y asume la necesidad de que nuestros alumnos guarden una familiaridad permanente con las expresiones y experiencias de valor artístico y cultural, las cuales acercan a la sabiduría a través de la distinción y la nobleza que le son propias. La cultura y el arte son parte de un camino armónico y completo para formar personas capaces de sumergirse en el pensamiento, abrirse a la creatividad y disfrutar de lo bello, con independencia de la opción profesional o laboral que desarrollen en el futuro.

Es aquel alumno que, en el aspecto deportivo, aprovecha sus talentos y mediante un entrenamiento riguroso los hace crecer. De manera tal que el triunfo, si llega, es fruto del esfuerzo y no de un mero talento natural. Por medio de la práctica de un deporte crece en virtudes como la perseverancia, la fortaleza y el trabajo en equipo. Se esfuerza cada día por mejorar y entrena con compromiso y dedicación. Siente orgullo en representar a su colegio y al competir refleja todos los valores que el colegio intenta trasmitir a sus alumnos.

Historia del colegio

Intentar hacer muy bien las cosas fue la idea madre que ha guiado al Colegio Tabancura cuando aún era un proyecto. El grupo promotor que asumió la responsabilidad personal de sacarlo adelante, sabía que contaban con la gracia de Dios y con su espíritu de iniciativa; no eran expertos ni tenían experiencia en la creación de colegios. Eran padres de familia, profesionales y dueñas de casa; pero la palabra formación (formarse y formar) la tenían muy clara. Tenían también muy claro que la formación de un cristiano es tarea de toda la vida y no solamente de su etapa escolar. Sabían que un colegio es una ayuda eficaz, pero que ellos serían siempre los primeros y los principales educadores de sus hijos, tanto en lo humano como en lo sobrenatural. El ideal de hacer de sus hijos hombres auténticamente cristianos lo sentían como una necesidad. Y esta y no otra fue la llama que tenían que propagar cuando fueron interesando a otros padres de familia al nuevo colegio que se habían propuesto crear. ¿Quiénes eran? Hombres y mujeres que venían recibiendo la formación espiritual del Opus Dei. De su Fundador, habían acogido – como en tantos otros países- con fe y con entusiasmo la idea de crear colegios que colaboraran con los padres de familia en la formación cristiana de sus hijos. Fuera de la ayuda espiritual de la Obra – que es la única que la Prelatura presta- sabían que tododependía de su responsabilidad e iniciativa personal. ¿Director, profesores, terreno, construcción, elaboración de un proyecto educativo?, en una palabra, casi todo, tenían que hacerlo ellos y las personas que ellos interesaran o contrataran para sacarlo adelante. El espíritu estaba; para todo lo demás tenían que valerse por sí mismos. Es cierto que el proyecto Tabancura tenía precursores. En otros países, San Josemaría Escrivá había alentado a padres de familia a poner en marcha, con su responsabilidad e iniciativa personales – y no a la Obra – colegios en que sus hijos recibieran una sólida formación cristiana. Los tiempos que corrían eran de incertidumbre. La crisis del países ese momento plagado de ideología, afectaba de modo muy directo a la formación religiosa de los hijos. Crear un colegio sano, seguro, era una necesidad. En los primeros escritos para dar a conocer el proyecto se decía: “La labor pedagógica del Colegio Tabancura se propone como fin lograr el pleno desarrollo de la personalidad del alumno, mediante una formación que abarque los aspectos intelectual, humano y espiritual. Constituye, por tanto, preocupación central del Colegio proporcionar a los alumnos un ambiente de libertad, sinceridad y alegría; de espíritu de generosidad, de iniciativa y de colaboración con los demás. Crear alrededor del alumno un clima en el que, junto a los hábitos fundamentales de trabajo y disciplina, esté presente de modo natural el espíritu de libertad paralelo a un profundo sentido de responsabilidad”. Educación personal… trato personal. Estos objetivos estaban presentes desde los inicios. Gente responsable, doctrina de siempre de la Iglesia, confianza, fe e ilusión de hacer algo grande: esto fue un atractivo clave para entusiasmar a muchas familias. Un grupo de personas, entre las que se contaban algunos papás del futuro colegio, compraron en ese momento el predio completo de la chacra La Esperanza, con el propósito de urbanizarla y a petición de esos papás vendieron 5 hectáreas para el Tabancura. La escritura se firmó el 11 de Septiembre de 1969. El Colegio comenzó a funcionar en la calle Tabancura N° 1301, interior, entre avenida Las Condes y avenida Vitacura. En ese tiempo, la lejanía hacía exclamar a los papás: “Para llegar hasta allí (el Colegio), tendremos que sacar pasaporte”. El Director, por su parte, tenía la ardua tarea de encontrar Profesores capaces de entender – y de hacer propio- el Proyecto Educativo. Con 278 alumnos, de Kínder a 8°Básico- una cifra elevada para un colegio que nacía- en marzo de 1970, se iniciaron las clases. Para poner todo a punto para el primer día, se movilizaron generosamente papás y mamás dispuestos a todas las tareas caseras propias de las piedras finales: acarreo de bancos, limpieza de vidrios, etc., con la ilusión de estar contribuyendo a algo que sentían muy suyo. En 1971, un año después, fue necesario añadir un curso por nivel entre Kínder y 4° Básico.


Relación con Seduc

Tabancura es uno de los 6 colegios sostenidos por la Sociedad Educacional, Seduc Spa. Esta organización tiene como fin entregar apoyo formativo, académico y administrativo a los establecimientos educacionales que están bajo su alero, además de velar por la educación personalizada e integral que es el sello característico de los colegios que pertenecen a esta entidad. Para más información, visitar seduc.cl


Relación con el Opus Dei

La prelatura del Opus Dei es la encargada de entregar la formación espiritual y ayuda sacerdotal a los alumnos y familias del Colegio Tabancura. Esta espiritualidad consiste en buscar la santidad en la vida cotidiana, es decir, a través del trabajo de cada día, lo que el colegio hace vida en cada una de los alumnos inculcando el amor al saber, el estudio bien hecho y a la práctica de todas las virtudes como la caridad, el servicio, el respeto y la piedad. Para más información, visitar www.opusdei.cl


Himno del colegio

Tres barcos navegando,

rumbo al puerto final,

cargados de ideales,

seguros en su andar.


Coro


En nuestro Tabancura

se nos ayuda a viajar,

llevando a Dios por el viento,

por timón nuestra mente y voluntad.


El horizonte nos llama,

vale la pena viajar,

avanzando cada día

con optimismo y veracidad.


Coro


En nuestro Tabancura

se nos ayuda a viajar,

llevando a Dios por el viento,

por timón nuestra mente y voluntad.