Aquí los detalles y fotos

La colección personal del difunto abogado de Claro y CIA Sergio Gatica Pachecho llega a nuestra biblioteca

01 de Diciembre de 2023

En el marco de lo que fue la Semana de la Cultura 2023, se decidió que el hito que diera inicio a las actividades fuera la presentación de una nueva colección de libros para nuestra biblioteca, se trataba de una gran donación, la colección personal del difunto abogado de Claro y CIA Sergio Gatica Pachecho. Sus cercanos vieron como la mejor forma para que su pasión de bibliófilo perdurara y trascendiera, donar íntegramente esta fantástica colección a nuestra biblioteca escolar.

En concreto, podemos decir que esta colección suma solo al catálogo general 1.968 nuevos títulos, con un empaste cuidado, en ediciones del siglo XIX y XX, principalmente nacionales y latinoamericanas. Destacan obras de las áreas de historia de Chile, historia universal, literatura chilena, literatura universal clásica y biografías. 

El valor de estos libros se puede explicar, entre otras muchas razones, porque son primeras ediciones, de difícil acceso editorial, también porque hay obras completas únicas, de grandes autores como Proust, Dickens, Poe o Twain; o incluso porque encontramos rarezas del mundo editorial, como una riquísima colección de archivos de la Guerra del Pacífico o la obra íntegra del destacado intelectual Diego Barros Arana. 
Los alcances de esta colección para la Biblioteca y la comunidad del Tabancura, son entre otros, el de colaborar con la preservación de la memoria histórica, servir de fuente para investigadores e historiadores y por supuesto, elevar el estándar de nuestra colección a algo más que una colección escolar.

Para entender mejor el significado de esta donación, compartimos las palabras con las que don Germán Reyes, jefe del Departamento de Lenguaje, inauguró nuestra Semana de la Cultura 2023.
“Acabamos de recibir el regalo de los libros. No es un regalo cualquiera. Se trata de libros leídos por alguien que los atesoró y leyó. Un libro leído es quizá el legado material más personal que podemos dejar. El dinero es impersonal, las herencias se disuelven, pero los libros leídos en cierto modo proyectan nuestra existencia. Borges señalaba que no le enorgullecía lo que escribía, sino lo que leía. Lo que acá recibimos es el orgullo de un lector, uno de sus tesoros más importantes, quizá el tesoro material más importante porque se trata de materia, en cierto modo, espiritualizada.

Estos libros pertenecieron a Sergio Gatica Pacheco. Yo no lo conocí y me temo que la mayoría de los acá presentes tampoco. Sin embargo, bastaron cinco minutos para saber que tenemos muchos puntos en común. Los libros que leyó hablan por él. 

Más allá de quienes fuimos, cuál fue nuestro trabajo, más allá de posturas filosóficas, políticas o ideológicas, los lectores pertenecen a la misma familia, probablemente a la misma tribu: la tribu de las palabras. La tribu de las palabras es una tribu muy especial: quienes pertenecen a ella suelen pasar, al menos, un momento del día frente a un libro, en silencio. En cierto modo, los aborígenes de esta tribu son telépatas: practican el pensamiento a distancia ya que dialogan mentalmente con personas muy lejanas, también viajan en el tiempo, a veces establecen conversaciones con grandes personajes de la antigüedad o, incluso del futuro. Los aborígenes de esta tribu suelen tener características extrañas: Por ejemplo, pueden conversar sobre cómo eran los baños a mediados del siglo XIX, sobre cómo se servía el vino en el siglo VIII A. de C. en Grecia o sobre cómo sería el Centro de la Tierra si esta fuera hueca. Hay que admitirlo: los aborígenes de la Tribu de las palabras son extraños, a veces son solitarios y callados, otras veces son muy locuaces, pero poseen la extraña capacidad de hablar de las más diversas materias no por querer mostrar lo que saben, simplemente porque es divertido hacerlo.

Esta biblioteca es nuestro tipi (palabra que aparece en las novelas del oeste para designar las tiendas de los aborígenes americanos), don Alejandro es el Jefe de la tribu y esta colección nueva es el legado de uno de los ancestros. Para el Colegio Tabancura es un honor recibir el regalo de las palabras. Los libros de Sergio Gatica Pacheco han llegado a un buen lugar, al lugar donde se reúne la tribu de las palabras.”