¡A raíz de la primera confesión de nuestros alumnos!

Reportaje testimonial: La importancia de los papás en el proceso de catequesis

19 de Agosto de 2019

El sacramento de la alegría. Así llamaba san Josemaría al sacramento de la Confesión. Y esto es lo que experimentaron nuestros alumnos de segundo básico la semana pasada, cuando acompañados de sus padres, hicieron su primera confesión. En esta nota, el subdirector del colegio, don Paul Mella, nos habla un poco del proceso de preparación y un papá y una mamá nos cuentan como lo vivieron desde la familia.

Paul Mella Ríos, Subdirector de Primer Ciclo

¿Por qué es importante que los padres sean parte de estas catequesis? 

Es importante pues la formación espiritual, al igual que la vida académica, se educa a partir de lo vivido en casa. Nosotros podemos brindar un apoyo en este caminar, pero siempre tendrá esa característica: ser un apoyo.

Si, en caso contrario, el objetivo de las familias no coincide con lo que trabajamos en el colegio, el alumno se ve perjudicado, confundido y recibiendo mensajes contradictorios que en nada ayudan a su desarrollo. Este proceso de “caminar juntos” se vive desde la presencia de las familias, y es allí donde radica la importancia de la participación.

¿Cómo se han tomado este proceso? 

Hemos visto la presencia activa en la preparación de los temas con sus hijos, en la participación en las charlas previas, en la relación alumno/catequista, etc. Pero principalmente hay dos aspectos que marcan tendencia en esta valoración familiar: el primero es la alta tasa de participación de nuestros alumnos en cada jornada de Catequesis, la cual nos llena de alegría.

Como segundo aspecto a destacar, está el ambiente que se vive cada lunes, el cual da cuenta de un contexto tranquilo, alegre y responsable. Recordemos que este proceso se lleva a cabo con alumnos de IV Medio, los cuales generosamente donan su tiempo para preparar y ejecutar los temas. 

¿Estas catequesis marcan un hito en la educación cristiana de los niños y las familias? 

Marca un momento clave. Acercarse al Sacramento de la Reconciliación es una muestra enorme de humildad y conocimiento personal. Creemos firmemente que vivir este Sacramento por primera vez es un momento inolvidable, y por ello preparamos la celebración con anticipación.

Ver a un alumno arrodillado, rezando junto a sus padres es una experiencia que jamás se olvida. Para los niños es un momento importantísimo.

Máximo Honorato, papá de Máximo Honorato Muñoz, 2°A

¿Qué ha significado para ti como apoderado ser parte del proceso de la catequesis? 

Como padre, he podido transmitir la importancia de este sacramento de reconciliación, buscando contextualizar constantemente los buenos actos y como Dios nos puede perdonar cuando lo ofendemos.

¿Cómo se involucra la familia antes de las primeras confesiones? 

Gracias a las catequesis que reciben nuestros niños y sus tareas, hemos podido conversar del tema, trabajar y aprender juntos. Ha sido un trabajo en equipo, donde hermanos y padres aprendemos de este sacramento de sanación y reconciliación con Dios. 

¿Qué ha sido lo más desafiante de ser parte de estas catequesis? 

El trabajar semanalmente, el explicarles de la alegría de poder confesarse, de poder pedir perdón y de poder estar tranquilos de que nadie conocerá sus errores (secreto de confesión) y de explicarles la convicción de no volver a pecar.

¿Cómo se enriquece la familia y la relación padre e hijo con estas catequesis? 

Todos aprendemos. Volvemos a recordar el poder de la confesión y de la gracia divina que recibimos. Sin duda es un proceso que nos enriquece como familia. En cuanto a la relación padre e hijo, se han dado situaciones que nos han acercado aún mas dado la importancia del tema.

¿Qué mensaje le darías a los papás que son parte de este proceso? 

Que disfruten el momento al máximo y que con nuestro ejemplo de confesión lograremos niños más felices, sencillos y humildes.

Alicia Cruzat, mamá de Santiago Gana Cruzat, 2°C

¿De qué manera los papás van dejando huella en la vida espiritual de nuestros niños?

Decía Santa Teresa en sus escritos:"Hija mía, que al verte, los demás quieran apuntarse a tu religión". Una frase tan llena. Tan sabia y sencilla a la vez. Que se resume en una sola palabra: el ejemplo.

Recuerdo con nostalgia cómo mi madre, antes de cada vacación escolar, nos convidaba a todos a la parroquia confesarnos, para "descansar el alma, llenarnos de fuerzas y gracia y tener unas santas y felices vacaciones", como siempre nos contaba. Linda tradición familiar que siempre agradeceremos a la abuelita Delia.

A mis niños siempre les inculco el perdón y la misericordia. En eso puede resumirse el sacramento de la Confesión. Jesús, en su infinita misericordia, sólo desea nuestro bien. Por eso nos dejó este maravilloso sacramento de la Confesión. Y es lindo vivirla con nuestros niños ¡como una gran fiesta del perdón!