Interesante reportaje

Noticia del sitio oficial de Opus Dei en Chile: "El Rostro chileno de Harambee"

04 de Junio de 2019

Funcionar en # modo persona, luchando por deponer egoísmos, que muchas veces llevan a la indiferencia.... Este fue el desafío que se planteó el Colegio Tabancura, después de la visita del Papa Francisco a Chile en 2018.

Así surgió “Rostros” una iniciativa social que cuenta con 18 programas y a la que acaban de sumar una alianza con Harambee, un proyecto internacional de solidaridad para dar un salto y sumar a los rostros próximos, los rostros de niños africanos.

A menos de dos meses del paso del Papa Francisco por nuestro país, tomó forma en el colegio Tabancura su mensaje a los chilenos en el Parque O,Higgins: “¡Sembrar la paz a golpe de proximidad, de vecindad! A golpe de salir de casa y mirar rostros, de ir al encuentro de aquel que lo está pasando mal, que no ha sido tratado como persona, como un digno hijo de esta tierra” [1].

Su director, Santiago Baraona, abrió el año escolar 2018 animando a la comunidad a “esforzarse por estar más cerca de los que están a nuestro lado. Funcionar en ´modo persona´, luchando por deponer egoísmos, que muchas veces llevan a la indiferencia, cuando no a una actitud hostil, hacia quien consideramos distinto y que no merece nuestra atención. Se trata en definitiva de mirar rostros. Mirar rostros en la casa, en el trabajo, en el colegio y en la calle”.

Así se gestó “Rostros”, proyecto que pretende “sacar lo mejor de sí” integrando actividades que ayuden a mirar las necesidades del prójimo y a poner por obra los sellos del colegio: identidad cristiana, trabajo bien hecho, espíritu de servicio y buena convivencia. “Si hay un esfuerzo por detenernos en los demás, rápidamente se llegará a conclusión que mirar hacia afuera es la única manera de mirar más profundamente dentro” enfatizó, en su discurso de bienvenida, Santiago Baraona.

Este año, y con la alegría de estar ya trabajando en 18 proyectos, decidieron ampliar el horizonte, salir de nuestro continente y saltar a África, a través de Harambee. Un proyecto internacional de comunicación y solidaridad que promueve iniciativas de educación en África a través de iniciativas de desarrollo en el área subsahariana y actividades de sensibilización en el resto del mundo, difundiendo valores y las posibilidades de futuro del continente africano.¡Harambee! Es la expresión que se usa en África cuando se necesita que todos colaboren con todos. La iniciativa nació con motivo de la canonización de San Josemaría, hace ya 17 años. Su figura inspira este proyecto, ya que el fundador del Opus Dei siempre recalcó la importancia de que hombres y mujeres ayudaran a los países económicamente menos favorecidos y así lo recordaba: “Nuestro Señor ha venido a traer la paz, la buena nueva, la vida, a todos los hombres. No sólo a los ricos, ni sólo a los pobres. No sólo a los sabios, ni sólo a los ingenuos. A todos. A los hermanos, que hermanos somos, pues somos hijos de un mismo Padre Dios. No hay, pues, más que una raza: la raza de los hijos de Dios. No hay más que un color: el color de los hijos de Dios. Y no hay más que una lengua: ésa que habla al corazón y a la cabeza, sin ruido de palabras, pero dándonos a conocer a Dios y haciendo que nos amemos los unos a los otros”[2].

En busca del despertar

La Madre Teresa de Calcuta decía: “el problema del mundo es que dibujamos el círculo de nuestra familia demasiado pequeño”, ella tenía una visión universal de ayudar, primero en sus comunidades, pero después en todo el mundo. Así explicó, Ronald Bown, subdirector del colegio y encargado del proyecto “Rostros Harambee”, la alianza que se gestó entre Tabancura y el continente africano.

Un día antes del Día Mundial de Africa, se dio a conocer esta iniciativa, a los matrimonios encargados que impulsarán este sueño en la comunidad escolar, con un conversatorio con el sacerdote nigeriano, Raymond Anagbojo, y la periodista Ana María Gálmez, quien trabajó durante cuatro años como voluntaria de Harambee en España.

El proyecto es lograr 25 becas escolares para estudiantes meritorios de tres escuelas de Kenia y una del Camerún. Las escuelas seleccionadas en Kenia están situadas en los suburbios de Nairobi y la de Camerún, en la capital Yaoundé.

“Es un trabajo en equipo, un sueño, como lo propone la última exhortación apostólica Christus vivit. Como colegio existe el deseo de apoyar la escolarización de quienes tienen la esperanza de estudiar”, señaló Ronald Bown para animar a los padres a ver en esos niños africanos, una posibilidad de encontrar a Cristo.

En lengua igbo, del sur de Nigeria, el padre Raymond recordó que la palabra amor se dice Ihunanya: “Ver en el ojo del otro, ver lo que lleva adentro, ya que no se puede amar sin mirar el rostro del otro, su expresión”. Así explicó que Harambee ayuda a que “se transforme un continente encendiendo y empujando a los africanos a mirarse y preguntarse: ¿qué hago yo por mí país para el que tantos buscan ayuda?”.

Para lograr esto, Ana María Gálmez, recalcó que Harambee proporciona e impulsa la ayuda necesaria, pero nunca el 100 por ciento para que los africanos puedan desarrollar sus propios proyectos, teniendo en cuenta que estas iniciativas tienen que ser promovidas y ejecutadas por los propios africanos. Otro punto que se desea trabajar está dirigido a la educación de la mujer, ya que la tradición prevalece sobre la legislación y son los niños quienes tienen prioridades en todo el proceso escolar. La mayoría de las mujeres son analfabetas y las tareas domésticas impiden que muchas puedan recibir educación.

En definitiva Harambee desea ayudar a los africanos en la construcción de su propio futuro, y para eso dice Ana María Gálmez “se requiere una nueva mirada, libre de prejuicios, con un afán de cooperación que lleve a trabajar todos juntos ¡Harambee!.”

[1] Santo Padre, Parque O´Higgins, Santiago de Chile.

[2]San Josemaría,Es Cristo que pasa, 106

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