¡Aquí su testimonio!

El profesor Jorge Pardo y sus reflexiones tras los Trabajos de Verano 2019

26 de Diciembre de 2019

¿Qué tal se vivieron estos trabajos de verano? 

Si bien los trabajos de invierno y verano ya forman parte del adn del Tabancura, este año la situación que como país vivimos los hizo muy especiales. Aunque algunos por temor o por prudencia dudamos de la conveniencia de realizarlos, el esfuerzo con que nuestros alumnos se organizaron, se prepararon y lograron su meta, nos demostró que sin duda alguna hacerlos fue la mejor opción.  Desde el principio tenían muy claro que la contingencia más que un obstáculo debía ser una oportunidad y así lo demostraron desde el principio, cuando, por ejemplo, definieron que el lema que acompañaría la recolección de donaciones sería: “Nosotros preferimos construir”.

"Aunque algunos por temor o por prudencia dudamos de la conveniencia de realizarlos, el esfuerzo con que nuestros alumnos se organizaron, se prepararon y lograron su meta, nos demostró que sin duda alguna hacerlos fue la mejor opción"

¿Cuáles fueron los objetivos de esta versión 2019? 

Este año los trabajos de verano se centraron en la construcción de una capilla para la comunidad católica de la localidad de Los Leones, en la comuna de Peralillo. Cabe destacar que esta capilla, que construimos por segunda vez, no solo fue levantada por nuestros alumnos, sino que también fue diseñada por un exalumno y familias y amigos del lugar colaboraron activamente en su construcción. 

¿Por qué es importante no perder esta tradición del Tabancura? 

Porque debemos y porque podemos. En nuestro colegio no sólo importan las notas y el éxito académico -aunque a veces nos obsesionemos con ello- sino que también importan, y en mayor medida, el papel que como comunidad educativa juguemos en nuestra sociedad y lo que hagamos por quienes nos rodean. Es una responsabilidad que cada uno debe hacer suya y estoy seguro que estas instancias son una forma de ir poco a poco asumiéndolas. 

¿Cuántos alumnos asistieron y cómo fue su motivación? 

El grupo estuvo compuesto por seis profesores, dos sacerdotes, dos auxiliares y un grupo de 29 alumnos de II y III medio. Aunque entre las motivaciones encontramos el compartir con los amigos y el conocer nuevos lugares, personas y realidades; la principal motivación radica en las ansias de ayudar y colaborar con la construcción de los sueños de las personas que encontramos en el camino. Por ejemplo, en esta ocasión la comunidad de Los Leones llevaba mucho tiempo rezando y trabajando por un lugar en el que pudieran vivir y celebrar su fe, y nuestra presencia y trabajo fue visto como una respuesta a sus esfuerzos. Si eso no nos motiva, no sé que podría hacerlo.  

"El trabajo realizado y los pequeños sacrificios nos pueden haber agotado, pero el cansancio es pasajero. Lo que realmente importa, y con lo que deben quedarse, es que estos días que hemos regalado siempre reciben su recompensa"

¿Qué reflexión sacas de estos Trabajos 2019? 

A los que fueron en esta ocasión, que descansen. El trabajo realizado y los pequeños sacrificios nos pueden haber agotado, pero el cansancio es pasajero. Lo que realmente importa, y con lo que deben quedarse, es que estos días que hemos regalado siempre reciben su recompensa. Por otra parte, invitarlos a mantener y alimentar el espíritu de servicio que los llevó a Peralillo con pequeños actos de generosidad durante estos meses de vacaciones. 

"Pienso que por mucha que sea la alegría con que reciben lo que por ellos hagamos, los que realmente ganan somos nosotros. Son experiencias que cuando son bien vividas, rara vez se olvidan"

A los que aún no se animan, los invito a que cuando tengan la oportunidad de asistir no la dejen pasar. El Tabancura y a los que reciban nuestra ayuda, cuentan con ustedes.

¿Cómo reaccionaron los beneficiados?

Por muy poco o no muy bien hecho que quede lo que hagamos, la recepción es realmente impresionante. Es increíble la forma en que nos reciben, se preocupan de nosotros y nos recuerdan cada vez que volvemos a encontrarnos. Sin embargo, pienso que por mucha que sea la alegría con que reciben lo que por ellos hagamos, los que realmente ganan somos nosotros. Son experiencias que cuando son bien vividas, rara vez se olvidan. No cabe duda que aquello de que “hay más alegría en dar que en recibir” (Hch 20, 35) es cierto y en cada trabajo social que realizamos lo comprobamos.